Dicen que los toros no sufren
Que cada vez que salen al ruedo, lo hacen voluntariamente y con ganas, felices por los 90 minutos de diversión que van a regalar a su público.Que cada estocada es un pinchacito de placer. Que cada oreja arrancada es una contribución a la causa. Que la sangre simboliza su amor por la tradición. Y que aceptan sin rechistar el que sus hijos se dediquen al negocio familiar.